9 de junio de 2007

Dudosas prioridades

Corría 2001, yo atendía un kiosco en Retiro, vino una
señora con su hijo de unos siete años a comprar:

- Maaaa ¿Me comprás un alfajor?

- No, ahora no tengo plata, después te compro.

- Pero ¡quiero un alfajor! dale! ¿Me comprás un alfajor?

- No nene, no rompas... te dije que no tengo plata.. basta.

- Si, señora. ¿Que le doy?

- Hola, dame tres Le mans suaves largos!

6 comentarios:

Luli dijo...

El vicio es el vicio, flaco... sabelo.

Gioconda dijo...

jajajaja
si le agarra cancer es por su maldad y no por el cigarrillo :P

Cienfuegos dijo...

Excelente anecdota..para encontrar la raíz del problema que aqueja el mundo...MALA DISTRIBUCIÓN DE LAS RIQUEZAS!!!

mi otro yo dijo...

Que forra y bueno es lo primero que se me vino a la cabeza.

Saludos

Jes dijo...

Hay gente que hace esas cosas que nunca entenderemos. Mirá que fumo, eh, pero qué se yo... no haría esa barbaridad. O hace pasar a un nene llorando por adelante de un kiosco sabiendo que ni lo va a dejar ni ver el alfajor.

Te invité a jugar un juego en mi blog pero me olvidé de avisarte en tiempo y forma (?). Podés participar o no y si la respuesta es sí, puede ser cuando tengas ganas.

Besos.

Baterflai dijo...

Vieja hija de puta!

Perdón, se me escapó.